La seguridad es otra consideración importante que debemos tener presente cuando pensamos en montar una red Wi-Fi en casa u oficina, debido a que las redes inalámbricas son más vulnerables que las redes cableadas. Por lo menos, sus vecinos pueden obtener internet libre en una red inalámbrica no protegida y ralentizar su conexión.
Los routers inalámbricos incluyen diversos niveles de cifrado, lo que hace que todas las comunicaciones inalámbricas estén protegidas. El nivel mínimo de cifrado es el ya antiguo “Wired Equivalent Privacy” es decir WEP, el cual es lo suficientemente bueno como para mantener los vecinos parásitos fuera de su red, pero un hacker determinado puede obtener acceso a tu red en unas pocas horas. Busca routers protegidos con las normas WPA o preferiblemente WPA2 que es la más reciente y más fuerte.
La mayor parte de la seguridad a través del cifrado está desactivada de forma predeterminada, por lo que necesitaras configurarla una vez que te conectas con el enrutador. En primer lugar, cambiar el ID de usuario y contraseña que vienen de fábrica, porque la mayoría de los hackers ya los conocen. Asegúrate de que tu nuevo ID y contraseñas tienen una longitud de al menos 10 caracteres y contengan letras y números.
Un ejemplo práctico para contraseña: abcde54321 o mejor aún a1.-C3b2d4E5.
Otra característica de seguridad debes buscar en un router es “Media Access Control”. El filtrado MAC limita el acceso de red a aquellos dispositivos que ya has identificado.
Se logra identificar un dispositivo introduciendo su código único en tu equipo.
Los routers inalámbricos también vienen con un identificador de conjunto de servicio asignado en fábrica (SSID). Esta señal se transmite continuamente para que otros dispositivos equipados con Wi-Fi puedan encontrar la red cuando estén dentro del alcance. El valor predeterminado SSID da más detalles acerca de la red de lo que debe, por lo tanto asegúrate de cambiarla y evitar el uso de cualquier cosa que este basada en una contraseña u otra información personal. También debes impedir la emisión del SSID. Si alguna vez necesitas solucionar problemas de la red, vuelve a encender la difusión del SSID hasta que se resuelva el problema, entonces desactívalo nuevamente.
Ejemplo práctico: los routers Linksys por defecto colocan el mismo nombre de la marca a SSID, ya por allí un hacker conoce que modelo de router tienes y que medidas adoptara para lograr la intrusión, cambia el SSID por otro de tu gusto y que te sea fácil de recordar para agregar dispositivos inalámbricos en un futuro sin necesidad de tener que activar de nuevo la transmisión del SSID.